lunes, 15 de julio de 2019

Buques autónomos


Buques autónomos

La construcción de buques es cada vez más sofisticada, tanto en diseño, construcción como en su operación y la introducción de los buques autónomos en la navegación marítima, así lo demuestra.


La navegación marítima no escapa al acelerado avance tecnológico, los buques convencionales inician un proceso de transición con la construcción de nuevos buques que utilizan sistemas tecnológicos de vanguardia. Hace apenas algunos años imaginar la navegación de un buque sin tripulación parecía sólo fantasía, hoy en cambio la Organización Marítima Internacional (OMI), se encuentra analizando las regulaciones que inciden en la operación y funcionamiento de este tipo de buques.

Pruebas de un buque autónomo (fuente: kongsberg  Maritime)

En la costa de Noruega, en Horten, abrieron un área especialmente designada para ensayos autónomos por la Administración Marítima Noruega y la Administración Costera Noruega.


Los primeros intentos sobre construcción de buques con autonomía comenzaron desde hace casi veinte años con prototipos a escala y de menor tamaño, muy especialmente en el ámbito militar, inicialmente estuvieron utilizados para investigación científica marina, así como diversas operaciones marítimas en el sector de la defensa.

Las tecnologías utilizadas en las plataformas digitales comerciales permiten controlar mediante la automatización de procesos, las operaciones logísticas y portuarias, facilitando el comercio marítimo, ampliando esas capacidades con la introducción de la robótica y la inteligencia artificial, tecnologías que vienen a desplazar actividades o funciones realizadas por humanos y que también son incorporadas en la construcción de los buques autónomos.

El Comité de Seguridad Marítima (MSC) de la OMI en su 99° período de sesiones en 2018, abordó lo relativo a los buques autónomos mediante un estudio exploratorio preliminar donde consideró diversos aspectos, en especial lo referido a la definición, grados de autonomía de los buques y la propuesta sobre las directrices provisionales que serían elaboradas para los ensayos de los buques autónomos.

A tales efectos, considera: "buque autónomo de superficie marítimo (MASS) Maritime Autonomous Surface Ship, a todo buque que, en diversos grados puede navegar sin depender de la interacción humana, controlado en su totalidad por programas de inteligencia artificial, que gestionan y resuelven a través de algoritmos previamente establecidos cualquier eventualidad que pudiera producirse durante un viaje”.


Buque autónomo (Fuente: Rolls-Royce)

Los buques de superficie no tripulados comprenden todas las categorías, a diferencia de los buques autónomos que abarcan solo una clase de buques no tripulados. La denominación de buques autónomos hace referencia con: “buques con propulsión propia que navegan sin tripulación, controlados en forma remota o autónoma”.

Por su parte, el vehículo autónomo de superficie (USV) Unmanned Surface Vehicle, es aquel que puede navegar en la superficie del agua y no inmerso en la misma, está configurado o adaptado para ser utilizado de forma remota o autónoma, el cual puede ser controlado de forma remota por satélite y utilizando la tecnología que se asimila a los drones, al cual se le conoce con el término drone marino.

Para (Villa Caro, 2019) esta nueva tecnología puede dividirse en buques con tripulación reducida (inteligentes, pero tripulados), en barcos controlados a distancia (tipo dron) y en buques totalmente autónomos (sin intervención humana necesaria). 

En este sentido, la OMI hizo una invitación a los Estados miembros y organizaciones para que presentaran en la siguiente reunión del Comité, propuestas sobre la elaboración de las directrices provisionales relativas a los ensayos de buques autónomos de superficie marítimo MASS.

Para la construcción de los buques autónomos se están utilizando sistemas controlados por máquinas basados en algoritmos autónomos que introducen principalmente inteligencia artificial. Es precisamente esa disrupción tecnológica que se introduce en los buques autónomos y, donde se confían las operaciones a sistemas digitales que requieren el uso de datos y sensores para su funcionamiento, lo que hace que éstos sean más vulnerable y, es allí donde la seguridad cibernética pasa a ser un problema de primer orden.

La construcción de los buques autónomos y su funcionamiento permite comenzar la transición de la navegación convencional a la navegación autónoma, actualmente existen diferentes proyectos entre varias empresas que han realizado alianzas con universidades, con proyectos que están bien adelantados, al punto que existen pruebas de navegación con buques de menores proporciones que son realizados en algunas zonas restringidas.


La navegación de buques sin tripulación trae consigo algunas interrogantes: ¿Hasta qué punto la digitalización y automatización y ese control por parte de máquinas con inteligencia artificial requiere prescindir del elemento humano?

Los forzados trabajos de los marineros durante la navegación a vela han quedado en el olvido, los marineros vieron reducir sus labores y maniobras con la introducción de los buques de propulsión mecánica, esa transición de la navegación hasta alcanzar lo que se conoce hoy día, también tuvo que pasar por un proceso de adaptación, con la automatización será necesario actualizar y capacitar al personal, puesto que se requerirá de trabajadores altamente calificados y con habilidades especificas, que permitan participar de los beneficios de las nuevas tecnologías.

Hasta hace unos años los buques convencionales tenían un mayor número de tripulantes para su funcionamiento y navegación, con el paso del tiempo y con la llegada de las tecnologías aplicadas a la navegación marítima el número de tripulantes fue reduciéndose, pero con los buques autónomos, se busca prescindir de la tripulación a bordo, requiriendo tan sólo la necesaria para controlar desde tierra las operaciones del buque.

El Convenio de Formación y Titulación de la Gente de Mar (STCW) no es compatible como regulación en buques autónomos sin ningún tipo de tripulación a bordo, en virtud que el Convenio regula la tripulación que es necesaria para la navegación del buque en condiciones de seguridad, es decir la navegación sin tripulación o la reducción de ésta constituye un problema importante que atender de acuerdo con el grado de autonomía del buque.


Lo que se conoce sobre la operación de este tipo de buques, es que la participación del elemento humano sería necesaria para dirigir los centros de operaciones desde donde se controlarían los buques, espacios que serían construidos en tierra conformados por plataformas virtuales que permitirán dirigir las operaciones de los buques por un número determinados de humanos, por su puesto, esto es algo que no deja de ser sorprendente al imaginar lo que será un capitán virtual.



Centro de Operaciones Remotas (ROC) 
Roll-Royce (publicado 2018)

En cuanto a su funcionamiento se espera que los buques autónomos sean igual de seguros que los buques convencionales, con regulaciones que se adapten con las innovaciones en cuanto al diseño, construcción, no obstante, es importante considerar que la forma de operarlos aún se encuentra en proceso de perfeccionamiento.

Otra de las interrogantes: ¿Qué normas serían aplicadas a la navegación de buques autónomos o es necesario establecer regulaciones distintas a las ya existentes? El cambio en la forma de operación que se produce con la introducción de los buques autónomos implica necesariamente un cambio de normas que rigen la navegación marítima, lo que significa a todo evento enfrentar obstáculos regulatorios, es por ello que la OMI se encuentra revisando y estudiando cómo enfrentar este nuevo desafío para la navegación y el transporte marítimo.


El estudio exploratorio que viene adelantando la OMI, con un grupo de trabajo desde el año 2018, se encuentra identificando instrumentos y evaluando cuales pueden ser o no aplicables a buques con diversos grados de autonomía, además de lo referente con la tripulación y operación de los buques. Ese estudio de la nueva reglamentación que debería ser aplicable a los buques autónomos, es motivo de análisis por parte de ese organismo internacional, a través del Comité de Seguridad Marítima.

Dentro de esta perpectiva, existen normas internacionales que se apartan de la posibilidad de una navegación completamente autónoma. Cabe considerar la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, que establece de forma muy particular en su artículo 94 los deberes del Estado del pabellón, al señalar: “… que cada buque éste a cargo de un capitán y de oficiales debidamente calificados…”, en cuanto a la gestión u operación del buque se requiere cumplir con el Código de Gestión de la Seguridad, el cual establece que se deberán definir las responsabilidades del capitán, las cuales tienen que estar claramente especificadas, así como la descripción de las tareas a bordo, los procedimientos y la documentación. 

Por su parte el Convenio Internacional para la Seguridad de la Vida Humana en el Mar (SOLAS) establece las condiciones mínimas, estándares de construcción y equipamiento para operación de buques que permiten preservar la vida humana en el mar.



Roll-Royce (publicado 2017)

"El vídeo presenta un puente virtual que se ubica debajo de la carga y comprende la vigilancia automática y el soporte de decisiones con inteligencia basada en analíticas avanzadas, lo que lo hace autónomo para la operación".

El estudio exploratorio que lidera la OMI, centra su atención en los Convenios que están más directamente relacionados con la seguridad, como es el Convenio SOLAS, Reglamento para evitar abordajes RIPPA o (COLREG), Convenio de Líneas de Carga, Convenio de Formación y Titulación de la Gente de Mar (STCW), Convenio de formación para Buques Pesqueros, el Convenio de Búsqueda y Salvamento y el Convenio SAR, entre otros. Estos instrumentos constituyen tan sólo algunas de las regulaciones internacionales que próximamente serán abordadas para su estudio por el grupo de trabajo.

Una de las sociedades de clasificación más importantes a nivel mundial Lloyds Register presentó en el año 2017,  el denominado Código de Sistemas Marinos no Tripulados, el cual establece lo referente al diseño, construcción y mantenimiento de sistemas marinos autónomos, sin tripulación. Este código permitirá la evaluación de los sistemas marinos no tripulados, a fin de respaldar la innovación mediante requisitos que demuestran el cumplimiento mediante una combinación personalizada de estándares y, donde no existen estándares, aplicar técnicas de evaluación basadas en el riesgo.

Otro desafío importante que surge con esta nueva generación de buques, es precisamente cómo afrontar los ataques cibernéticos ante las vulnerabilidades de los sistemas existentes y por construir (riesgo cibernético), esto hace que las normas sobre ciberseguridad jueguen un papel fundamental, teniendo en cuenta el uso de algoritmos y sistemas de operación robóticos en donde las regulaciones son inexistentes o están aún por desarrollarse.

Entre las empresas más identificadas y que adelanta interesantes proyectos se encuentra Rolls-Royce Holdings, empresa dedicada a la ingeniería de aeronaves y buques, la cual entre sus más ambiciosos proyectos tiene el denominado (Advanced Autonomous Waterborne Applications, AAWA). Esta empresa pretende hacer realidad la navegación de buques autónomos y la construcción y operación de buques de carga no tripulados que serían controlados de forma remota por capitanes y mediante la recreación virtual del puente de un buque, desde donde se controlarían todas las operaciones.


Desde el 2015 Rolls-Royce Holdings comenzó trabajos con la Tampere University of Technology de Finlandia, con experiencia en investigación en máquinas inteligentes y sistemas en red, ésto conllevó que realizaran una alianza estratégica con esa universidad, con el fin de desarrollar la tecnología y los sistemas que son necesarios para construir este tipo de buques, teniendo presente que esa empresa considerara que los buques autónomos son el futuro de la industria marítima.

Para la empresa Rolls-Royce Holdings ha sido toda una innovación y una estrategia aplicar en sus proyectos la experiencia de futuros puentes de mando en Platform Supply Vessels, en buques portacontenedores y remolcadores, además de integrar lo que significa utilizar datos en la tecnología automatizada.

Los nuevos buques autónomos estarían diseñados para operar con fuentes alternativas de combustible, tecnologías de cero emisiones y al menos o ninguna tripulación a bordo, teniendo como fin reducir errores humanos y al mismo tiempo costos de operación que a su vez protejan el ambiente.

Otra importante innovación a la que ha llegado este consorcio, es con Google para desarrollar sistemas inteligentes, que sería el primero que se haya realizado en el sector marítimo, el cual permite a Rolls-Royce el uso del Cloud Machine Learning Engine de Google para mejorar el entrenamiento del sistema de clasificación de objetos basado en inteligencia artificial de la compañía, diseñado para detectar, identificar y realizar el seguimiento de los objetos que puede encontrar un buque cuando navega por el mar.

El Comité de Seguridad Marítima de la OMI, junto al grupo de trabajo, aprobó el marco y la metodología del estudio exploratorio sobre la reglamentación de los buques marítimos autónomos de superficie MASS. Por lo que, en su 100 periodo de sesiones el Comité consideró particularmente cada instrumento relacionado con la seguridad y protección marítima, como una primera etapa, para luego en una segunda etapa, analizar y determinar el modo más adecuado de abordar las operaciones de los MASS, considerando el factor humano, la tecnología y los aspectos operacionales.

La OMI se encuentra evaluando los instrumentos de la navegación establecidos por esa organización y la forma como podrían ser aplicados a buques con varios grados de autonomía. En este sentido consideró los principios provisionales para la elaboración de directrices sobre los ensayos de los MASS, que serán discutidos por un grupo de trabajo. Los principios incluyen garantizar que las directrices deberían ser genéricas y basadas en objetivos y adoptar un planteamiento preventivo para asegurar que las directrices garanticen el funcionamiento de los MASS, en condiciones de seguridad, protección y ambientalmente racionales.

Ahora bien, la implementación de nuevas tecnologías, su impacto, así como sus consecuencias, ha producido que organizaciones internacionales, se pronuncien, algo que ciertamente es interesante:
La Organización de las Naciones Unidas (ONU) ante el acelerado avance científico y tecnológico ha manifestado: “…hoy estamos en los albores de una era de cambios tecnológicos sin precedentes. Este momento histórico, que a veces se conoce como la Cuarta Revolución Industrial, ha inspirado un consenso creciente en el sentido de que los desarrollos recientes en ciencia y tecnología son de una naturaleza única y que pueden afectar casi todas las facetas de nuestras vidas diarias” (Azoulay, 2018:1).
Finalmente, se estima necesario un cuidadoso estudio y análisis de la legislación que dará luz verde a la navegación autónoma, como parte de una nueva generación de buques que navegaran en los mares del mundo. La tecnología de sensores e inteligencia artificial que se necesita para hacer realidad esa forma de navegación ya existe. Los buques no tripulados, el uso de robots y la inteligencia artificial son parte de la denominada cuarta revolución industrial, que también alcanza la navegación marítima. Cada día estamos más automatizados lo que ha ocasionado que aparezcan nuevos riesgos para la navegación, razón por la cual esa disrupción tecnológica ha causado cierta preocupación en la industria marítima.

Continuara...

Jeannette Pérez Fernández


Fuentes consultadas:
Azoulay, Audrey  (2018). UN Chronide. Vol. LV Nos. 3 y 4 2018. Hacia una ética de la inteligencia artificial. Revista de las Naciones Unidas [Documento en Línea] Disponible: https://unchronicle.un.org/article/towards-ethics-artificial-intelligence.
Be Tech. (Otero, 17, octubre 2017). Barcos sin capitán, así funcionan los navíos autónomos de Google [Documento en Línea] Disponible: https://as.com/meristation/2017/10/04/betech/1507113715_389810.html
Canary Port (10, abril 2017). Rolls-Royce y la Tampere University of Technology forman una alianza estratégica para desarrollar sistemas autónomos marítimos [Documento en Línea] Disponible: http://www.canaryports.es/texto-diario/mostrar/716558/rolls-royce-tampere-university-of-technology-forman-alianza-estrategica-desarrollar-sistemas-autonomos-maritimos
Drone Spain (25, febrero 2014) ¿Qué es un USV o Buque No Tripulado? [Documento en Línea] Disponible: http://dronespain.pro/usv-barco-no-tripulado/
Kastrenakes, Jacok (25, febrero 2014). Rolls-Royce está desarrollando barcos de carga de aviones no tripulados. [Documento en Línea] Disponible: https://www.theverge.com/2014/2/25/5447278/unmanned-cargo-ships-development-rolls-royce
Nuevo Código para certificar buques no tripulados (13, junio 2017). [Documento en Línea] Disponible: https://www.lr.org/en/latest-news/new-code-to-certify-unmanned-vessels-announced/
Nakamitsu, Izumi (2018). UN Chronide. Vol. LV Nos. 3 y 4. Revista de las Naciones Unidas. Innovación responsable para una nueva era en ciencia y tecnología. [Documento en Línea] Disponible: https://unchronicle.un.org/article/responsible-innovation-new-era-science-and-technology-0
Organización Marítima Internacional (OMI) Comité de Seguridad Marítima (MSC), 99º periodo de sesiones, del 16 al 25 de mayo de 2018. [Documento en Línea] Disponible:http://www.imo.org/es/MediaCentre/MeetingSummaries/MSC/Paginas/MSC-99th-session.aspx
Puchol Sancho Noelia(2017) Régimen Jurídico de los Buques no Tripulados. [Documento en Línea] Disponible: https://repositorio.comillas.edu/xmlui/bitstream/handle/11531/35352/TFM001225.pdf?sequence=1&isAllowed=y
Nordenstahl, Gustavo (2017) Buques sin Tripulación, el Futuro está aquí ha llegado. ¨[Documento en Línea] Disponible: http://www.nuestromar.org/files/BUQUES-NO-TRIPULADOS-GN.pdf
Villa Caro, Raul (2018) Los MASS: los buques inteligentes y autónomos del futuro. [Documento en Línea] Disponible:  http://armada.mde.es/archivo/rgm/2018/08/rgm080918cap13.pdf

























miércoles, 1 de mayo de 2019

Drones, tecnología autónoma en la navegación marítima...

En anteriores entregas inicie una serie de artículos en relación con el riesgo cibernético marítimo, la seguridad cibernética, la presencia de sensores y dispositivos interconectados en la navegación, la introducción de contratos inteligentes, la implementación del blockchain, y otras capacidades tecnológicas que han provocado un cambio en la industria marítima en general.

Esas tecnologías emergentes se encuentran en constante desarrollo y se están utilizando al servicio de empresas, puertos, la logística, el comercio y el transporte marítimo internacional, trayendo consigo innumerables beneficios pero al mismo tiempo nuevos problemas que atender. 


En esta oportunidad realizaré un pequeño recorrido por una de las tecnologías autónomas que está marcando toda una innovación en el ámbito marítimo, como son las aeronaves no tripuladas (Unmanned Aerial Vihicle (UAV) conocida como drones, los cuales desde el aire pueden capturar imágenes sorprendentes, siendo utilizados para revisar desde lo alto arrecifes de pesca, inspeccionar presas y examinar infraestructuras de los puertos, conjuntamente con otras actividades logrando aportar importante información en labores especificas. Esa tecnología implementada en los sistemas aéreos no tripulados es introducida ahora también en el mar.

En la medida que ese conocimiento de las tecnologías se apliquen a las operaciones y la demanda de servicios sea más competitiva por la interconexión, la introducción de sistemas digitales en las operaciones será cada vez mayor. Las empresas que no logren adaptarse a la digitalización y automatización de los sistemas corren el riesgo de ser desplazadas y no subsistir frente a otras que funcionan con avanzados sistemas tecnológicos que las hacen más competitivas.

De igual forma, se está comenzando la construcción de los denominados buques autónomos, propiciando uno de los sistemas tecnológicos más avanzados, los cuales se espera que operen sin tripulación, lo que ha causado cierta preocupación en la industria marítima.

Si bien es cierto que existe esa preocupación en la industria marítima, no es menos cierto que los beneficios que esas tecnologías proporcionan, son innegables, en ese sentido la Conferencia de las Naciones Unidas para el Comercio y Desarrollo (UNCTAD), en el informe edición, 50 aniversarios sobre el Transporte Marítimo, 2018, establece muy especialmente:


"Los avances tecnológicos que incluyen inteligencia artificial, Internet de las cosas, aplicaciones de blockchain, buques autónomos, drones y otros tienen el potencial de aumentar la eficiencia en la industria global del transporte (...), dado que el crecimiento de la demanda del comercio marítimo se está adelantando a la oferta, según los últimos datos del informe, las nuevas tecnologías podrían introducir costos, tiempo y eficiencias ambientales que son muy necesarios". 

En efecto, una de las tecnologías autónomas que se está implementando en la navegación y el transporte marítimo por su versatilidad y funcionalidad, son las aeronaves no tripuladas o drones, considerada como una de las tecnologías disruptivas más innovadoras que está siendo utilizada en operaciones relacionadas con terminales portuarios y actividades submarinas. 
Dron: (Imagen de Thomas Ehrhardt en Pixabay) 
Existen drones que son pilotados por un operador que lo controla desde tierra de forma manual a través de una palanca de mando o joystick, es decir una persona tiene el control y maneja a distancia la operación del aparato. Estas aeronaves no tripuladas se han utilizado principalmente para llevar objetos a lugares alejados y en zonas de desastres, en donde los servicios de transporte de mensajería y paquetería son los que se han visto más beneficiados con estos aparatos, ya que tienen la ventaja de poder llegar y realizar entregas a lugares apartados. 

Pruebas recientes han corroborado como la tecnología utilizada con drones es de gran utilidad. Por medio de estas pequeñas aeronaves se han realizando entregas de productos de menor peso y tamaño desde tierra hasta los buques que están a corta distancia de la costa, valiéndose de una especie de corredores aéreos que evitan interferencias logrando transportar cargas livianas, prescindiendo del uso de botes y personal para llegar hasta las embarcaciones.
                 
                                 iBubble - Autonomous underwater drone 





El uso de estos aparatos en el campo de la actividad marítima ya son una realidad y pueden ser utilizados en diferentes tipos de proyectos, tales como investigación submarina, búsqueda de naufragios y en operaciones de salvamento y muy especialmente están siendo utilizados para las instalaciones offshore y para complementar las inspecciones que requiere el casco de los buques.


                 iBubble  Autonomous underwater drone 








Los drones también se están utilizando para realizar inmersiones submarinas, mientras son operados en superficie desde un buque para trasmitir las imágenes captadas en las profundidades en tiempo real. Su utilidad ha sido más que demostrada y sus diferentes diseños son puestos de manifiesto por importantes compañías que han financiado prototipos de gran utilidad y versatilidad que están causando toda una revolución tecnológica en la navegación y el transporte marítimo. 

De igual forma, existe otro tipo de dron, creado por una empresa francesa, de nombre Notilo PLus, ubicada en Marcella, siendo una empresa emergente que está llevando un programa conocido como NVIDIA Inceptión, quienes han trabajando con un dron subacuatico y autónomo al que han denominado iBubble. Al diseñarlo la intención era que los buceadores pudieran dedicar más tiempo a la investigación y menos tiempo a filmar, logrando comunicarse con el dron mediante un dispositivo remoto que permite llamar al iBubble y cambiar el enfoque de filmación. 

Los drones subacuáticos creados por la empresa Notilo PLus, pretenden al mismo tiempo servir a las empresas navieras y a los grandes buques que requieren de las inspecciones del casco que se hacen de forma periódica, lo innovador está en que no utiliza el cable tradicional, por ello se le conoce como (Autonomous underwater drone) y por tanto su versatilidad en el agua es mayor, en caso de detectar algún problema es posible conectar un cable opcional para enviar el material en vivo a la superficie. El dron iBubble puede recorrer el ancho y largo del buque y capturar cada centímetro en un vídeo de alta calidad.

El dron iBubble fue utilizado en la exploración de un naufragio el Exploring the SS Thistlegom, un buque hundido en el Mar rojo, de 126 metros de eslora, pecio que fue encontrado a mediados de los años 1950 por el conocido explorador Jacques Cousteau, sin embargo se reservó su ubicación y en los años 1990 fue encontrado por un grupo de buceadores en la zona (Sharm el Sheikn), el siguiente vídeo, enlace: https://youtu.be/yxcu1e0AZvA permite apreciar excelentes imágenes con el dron iBubble, durante la exploración submarina:




Sin embargo las tecnologías disruptivas, también representan algunos riesgos para la industria naviera, su elevado costo permite que sólo ciertas empresas puedan hacer uso de ellas. Las empresas requieren contratar personas especializadas y ante el impacto de amenazas externas, deben mantener un buen sistema de gestión de riesgos para evitar posibles daños cibernéticos, además requieren mantener controles a los sistemas informáticos que les permita alcanzar la seguridad cibernética en sus operaciones, lo que se traduce en aumento de los costos operativos.

Esa integración de tecnologías nuevas y avanzadas es un tema que la Organización Marítima Internacional (OMI), lo ha puesto como uno de sus principios estratégicos, dejando claro que es necesario equilibrar las ventajas que se derivan de las tecnologías nuevas y avanzadas frente a las preocupaciones en materia de seguridad y protección, la incidencia que derivan al medio ambiente, la facilitación para el comercio internacional, los costos posibles y las repercusiones para el personal tanto a bordo como en tierra.

Los nuevos riesgos a los cuales se expone la navegación y el transporte marítimo necesitan un tratamiento diferente o especial, se requieren al mismo tiempo nuevas capacidades y experiencia técnica para atender problemas de Ciberseguridad, los cuales crecen en la lista de prioridades para las compañías marítimas y no existe una forma única de cómo solucionar y aplicar la seguridad cibernética a los incidentes que se presentan.

Es necesario que las empresas ejerzan un control sobre los riesgos asociados con las tecnologías emergentes, en el caso de las tecnologías autónomas, estos comienzan por ser identificados de forma integral tomando en cuenta las capacidades tecnológicas de las organizaciones, las aseguradoras y las empresas deben tener en cuenta que no existen regulaciones especificas ya que en su mayoría siguen sin desarrollarse, constituyendo todo un desafió para la industria marítima y el entorno jurídico.

Buques que podrán navegar solos, sin tripulación, sistemas inteligentes que hacen posible controlar la navegación autónoma, centros de datos e inteligencia artificial, sensores en contenedores que alertan sobre problemas con las temperaturas de almacenamiento a bordo y hasta un capitán virtual, son algunas de las tecnologías que se están desarrollando. La UNCTAD, en su último informe del Transporte Marítimo 2018, advierte que los buques totalmente autónomos son una ambición a largo plazo, no obstante, grandes consorcios de empresas como Rolls-Royce Marine, ya presentó el primer prototipo de una nueva generación de buques autónomos que podrían estar operativos en dos o tres años.  

Finalmente, todas estas tecnologías emergentes que incluyen a los drones, blockchain, sensores, buques autónomos y otras más especificas como la inteligencia artificial, el Internet de las cosas, entre otras, su introducción y puesta en funcionamiento es sin lugar a dudas un gran reto para la navegación y el transporte marítimo, algo que demuestra que estamos rompiendo el paradigma ya que la transformación digital es casi indetenible, facilitan nuestra vida y llegaron para quedarse...
  
















































Continuará...

Jeannette Pérez Fernández



Fuentes consultadas:


Global Media IT. Castellanos, Laura (enero 28, 2019).[Documento en Línea] Disponible: 
http://globalmedia-it.co/en-las-profundidades-drones-submarinos-revelan-los-secretos-bajo-el-mar/ 
[Consulta: 2019, abril 26]Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Comercio y Desarrollo, (2019). 
Revisión del Transporte Marítimo 2018, (UNTACD), 50 años 1968-2018. 
[Documento en Línea] Disponible:https://unctad.org/en/pages/PublicationWebflyer.aspx?publicationid=2289. 
[Consulta: 2019, abril 15]
Notiloplus.com. Disponible: http://www.notiloplus.com/[Consulta: 2019, abril 15]










jueves, 14 de marzo de 2019

Tecnología blockchain y la cultura digital…

En los artículos pasados desarrollé algunos aspectos que hacen referencia con las amenazas a la seguridad marítima y la relación que hay entre ésta y el riesgo marítimo, señalando algunas diferencias, pero al mismo tiempo la estrecha relación que existe entre ambos. Esos planteamientos cobran relevancia desde que las nuevas tecnologías se encuentran presentes en la actividad marítima y de manera muy particular en los puertos.

Los puertos y las operaciones que realizan han sido los más beneficiados por el uso de las nuevas tecnologías, ya que esa digitalización en los procesos y en los sistemas de gestión ha permitido una mayor eficiencia de las operaciones. Todos esos esfuerzos están orientados en alcanzar lo que se ha definido como Smart Ports o puertos inteligentes. En la navegación marítima también la tecnología se ha hecho presente, con la introducción de los buques autónomos o sin tripulación, así lo demuestra, algo que ha significado toda una revolución en la industria del transporte marítimo.

Ante esa realidad del avance tecnológico, el riesgo marítimo se manifiesta en diversas formas, es por eso que la Organización Marítima Internacional (OMI), introduce un novedoso concepto sobre lo que denominó riesgo cibernético marítimo, iniciativa que contribuye a la seguridad y protección del transporte marítimo, tal como lo señala en su versión 2018 el Código Internacional de Gestión de la Seguridad (Código IGS), el cual establece una serie de directrices  o recomendaciones para gestionar y afrontar los riesgos cibernéticos marítimos.

Es posible que la utilización del ciberespacio para controlar y dirigir operaciones se muestre entonces como un riesgo marítimo no tradicional, se plantea por tanto un nuevo enfoque para proteger el transporte marítimo y las operaciones que se desarrollan en los puertos. Desde esa perspectiva surge la interrogante: ¿Cuáles tecnologías emergentes se están utilizando y han permitido digitalizar y estandarizar algunos procesos en la industria marítima? Existen varias, entre ellas se encuentran: la tecnología de cadena de bloques o blockchain, los sensores, y otras con  características más especificas, como son las aeronaves no tripuladas, conocidas como Drones.  En ésta oportunidad, señalaré algunas consideraciones sobre el blockchain.

Una de las tecnologías que constituye toda una innovación en el sector del transporte marítimo es el uso del blockchain, ofreciendo a través de la trasmisión de datos e información cifrada, excelentes ventajas que el sector de la logística ha sabido aprovechar, demostrado una significativa reducción en los costos de la cadena de suministro, convirtiendo las operaciones en procesos digitales y reduciendo el personal, logrando mejorar el tiempo de respuesta de los servicios, demostrando marcadas diferencias de aquellos procesos que se llevan de forma manual.

Imagen: Criptolog: https://www.criptolog.com/que-es-la-blockchain/

¿Qué significa la tecnología de blockchain? En términos generales, constituye un registro que comparten un grupo de personas a través de una base de datos utilizando una red, cuyo registro contable es inalterable y descentralizado, por tanto conserva la información, conformando todo un historial de las transacciones, sin que pueda ser alterada sin el consentimiento de todos los que forman parte de esa operación. Esa tecnología, fue un invento de varios desarrolladores anónimos, aunque se atribuye a Satoshi Nakamoto, quien la ideo sobre la base del bitcoin, una moneda digital.

En otras palabras se puede decir: “…es un protocolo de comunicación online que permite a usuarios interdependientes participar en una transacción, sin que ningún usuario tenga más control sobre ésta que los demás. Todas las partes de la transacción tienen acceso a la misma información y ninguna de las partes puede intentar modificar o variar la transacción unilateralmente sin obtener el permiso de los otros interesados”[1].

Esa tecnología se ha convertido en un paradigma de la seguridad y transparencia de operaciones, al estar constituida por un bloque o serie de bloques que no es más que un conjunto de bytes sobre los que se puede escribir permitiendo trasladar los apuntes contables de las transacciones que se van haciendo entre ellos, conectándose en una gran red o nodo para que los intervinientes acepten si están de acuerdo, con el apunte contable para validar la información. De manera que, realizar transacciones con esa tecnología permite que múltiples partes compartan acceso a la misma información de manera confidencial y segura. 

En efecto la reducción de los procesos viene dado al estar protegida la información en una criptografía, la cual no permite el acceso de terceros, sin consentimiento de los involucrados. Esa información se aloja en una base de datos que mantiene el registro de las operaciones sin que pueda ser alterado, asegurando de tal forma las transacciones. En caso que una de las personas trate de escribir un apunte falso el resto de los nodos apoyados en la copia del libro lo darán por no valido. 

La tecnología blockchain se ha implementado con éxito en la transferencia instantánea de la factura electrónica de embarque y para trazar en tiempo real los productos que se exportan, a fin de cumplir todos los pasos de entrega entre países, que como sabemos varía, reduciendo significativamente la documentación utilizada. Dicha tecnología se encuentra dando sus primeros pasos y, es probable, que la conformación de nuevos contratos inteligentes sean aplicados a los ya conocidos chárter y los bill of landing, que podrían ser los más beneficiados. 

Esa disrupción del blockchain, en las transacciones económicas aplicadas al transporte marítimo, trae consigo otros aspectos que son necesarios resolver, en especial de orden legal, que aún no están del todo desarrollados, tal es el caso del reconocimiento de los contratos en protección de los derechos de las partes y el tratamiento que puedan otorgar las jurisdicciones de los diferentes países involucrados. Los problemas que se presentan son diferentes y generan un nuevo tipo riesgo, por lo que merecen tratamiento distinto y las soluciones irán apareciendo a medida que los Estados desarrollen sus propias legislaciones.

La compañía Easy Trading Connect (ETC), a finales de enero de 2018, realizó el primer intento empleando tecnología blockchain, cuya transacción consistió en fletar un buque granelero con semillas de soja desde EE.UU, hasta China, comprobando que la reducción de papel simplificó los procesos entre comprador y vendedor, dejando de lado una serie de documentos tradicionales en el negocio naviero, habiendo procesado la negociación y asegurando las operaciones realizadas en una cadena de transacciones digitales. [2]



La tecnología de los sensores de gran utilidad para la navegación, está siendo combinada con la tecnología blockchain, además de otras más innovadoras, como son la inteligencia artificial. Cada una de ellas, representa una nueva manera de percibir las operaciones produciendo un cambio diametralmente a la forma tradicional que hasta ahora conocemos. La empresa Maersk, por ejemplo, está desarrollando un sistema de logística de blockchain, para rastrear digitalmente carga y compartir información con socios de la cadena de suministro.

Esa transformación digital también está produciendo soluciones tecnológicas que optimizan la logística. Es interesante como el blockchain, a través de plataformas web que han puesto de manifiesto empresas como: ChainGo [3], la cual utiliza un software que permite garantizar la realización de transacciones verificadas, la transparencia y la plena confianza en la autenticidad de los documentos y emplea dicha tecnología para gestionar, certificar y validar los flujos de información y documentación comunes a los procesos logísticos, teniendo como punto fuerte, la trazabilidad de la información.[4]

Esto conlleva a que las empresas requieran replantearse sus estrategias de contratación dado que la naturaleza de la demanda laboral tendrá que adaptarse a la digitalización de los procesos que son ya una realidad. La automatización permite una menor dependencia de personas e intermediarios, ahorrando tiempo a las organizaciones. Existe por tanto, una fuerte apuesta al uso de la tecnología del blockchain, para realizar transmisiones más seguras en el transporte marítimo, siendo éste uno de los sectores que se encuentra afrontando el avance de la digitalización y el impacto de las nuevas tecnologías.

Es precisamente la puesta en práctica de la tecnología de blockchain, lo que obliga al sector a replantear la forma tradicional que hasta ahora conocemos, aunque es indudable las bondades que ha podido proporcionar, se requiere al mismo tiempo establecer formulas que permitan salvaguardar el transporte marítimo y los terminales portuarios de las amenazas y vulnerabilidades actuales y emergentes, en especial las que dependen de datos inteligentes y aplicaciones digitales.

En la medida que los sistemas sean cada vez mas digitalizados los retos cibernéticos al que se exponen los puertos y el transporte marítimo son cada vez mayores, ya que no escapan de los incidentes de tipo tecnológico o riesgos cibernéticos que son provocados de forma intencional o accidental, ocasionado fallos con perdida de la información que pueden llegar alterar la seguridad de las operaciones, al ser provocados por algún tipo de ciberataque.

Se puede decir que el uso de la tecnología blockchain, constituye una alternativa puesta práctica con resultados aceptables que han permitido transacciones digitales más seguras para los clientes, no obstante, compañías aseguradoras se enfrentan ante un catalogo de riesgos no conocidos tradicionalmente, como son los riesgos ciberneticos marítimos. En el orden jurídico se configuraran supuestos que dan lugar a responsabilidades cibernéticas para quienes realicen esos ataques, todo esto permite vislumbrar que varios actores que confluyen en la industria marítima necesitan adaptase ante la nueva revolución digital. Finalmente, ¡Se logrará romper el paradigma para seguir avanzando en una cultura digital...!

Continuará...

Jeannette Pérez Fernández

Fuentes consultadas:


 [1] Mundo Marítimo. Información Marítima de Latinoamérica. (2018). [Documento en Línea] Disponible:https://www.mundomaritimo.cl/noticias/uk-pi-club-blockchain-puede-tener-un-efecto-transformador-en-la-industria-del-transporte-maritimo. [Consulta: 2019, marzo, 5
[2] Revista de Ingeniería Naval del Sector Marítimo. (2018). Blockchain en el Transporte Marítimo: Caso de Éxito. [Documento en Línea] Disponible: https://sectormaritimo.es/blockchain-transporte-maritimo-caso-éxito. [Consulta: 2019, marzo, 5]
[3] ChainGo. Disponible: https://www.chaingotech.com/[Consulta: 2019, marzo,12]
[4] Sánchez, Cristina (2019). 10 peldaños para la cima logística. [Documento en Línea] Disponible: https://blogs.cdecomunicacion.es/cristina-sanchez/2019/03/04/10-peldanos-para-la-cima-logistica/ [Consulta: 2019, marzo,4]